L.E.V.A.R.



 

 

BIOTECNOLOGIA PARA ENFERMEDADES COMPLEJAS

EUSKADI+INNOVA 11 MAYO 2010

Proteomika mejora el seguimiento de enfermedades inflamatorias crónicas como artritis o Crohn

Proteomika, perteneciente al Grupo Progenika ha desarrollado un nuevo test que permite un seguimiento más estrecho a pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas. Así, con este nuevo desarrollo los pacientes pueden recibir terapias personalizadas, más adecuadas a su enfermedad y, por lo tanto, aumentar su calidad de vida.

El nuevo kit, denominado Promonitor®, permite monitorizar y optimizar los tratamientos con fármacos biológicos en enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis reumatoide, enfermedad inflamatoria intestinal, espondilitis anquilosante y espondiloartropatias.

Gracias a este nuevo test, los especialistas en reumatología y gastroenterología pueden controlar con mayor precisión la respuesta y evolución del paciente que recibe este tipo de terapias. El test determina la eficacia del tratamiento, ya que es posible saber si el paciente ha desarrollado anticuerpos contra el fármaco empleado y cuantificar su cantidad en sangre. Con estos dos valores, el especialista podrá saber si el tratamiento no está resultando eficaz y si es necesario modificarlo.

Promonitor® aporta ventajas para el sistema sanitario ya que permite optimizar el coste en tratamientos biológicos mediante un uso más racional y objetivo, y por lo tanto, redundará en un ahorro económico para los centros sanitarios. Asimismo, el test, que cuenta con marcado CE, proporciona a los especialistas un nuevo parámetro de laboratorio objetivo y específico, para detectar fallos de respuesta y prevenir posibles reacciones adversas. Actualmente, la valoración de la evolución y la eficacia del tratamiento están basadas en marcadores subjetivos.

Más de 250.000 personas padecen en España artritis reumatoide. Se trata de una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres, un 75% del total de pacientes, y que comienza a manifestarse entre los 25 y los 30 años. Actualmente, lo habitual es comenzar con los tratamientos biológicos a partir de los 50 años.