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En su intervención
ante el Intergrupo de la Discapacidad del Parlamento Europeo
“Un 40% de las mujeres
con discapacidad sufre o ha sufrido alguna forma de violencia”,
según Ana Peláez
Así lo ha indicado
la presidenta del Comité de Mujeres del Foro Europeo de la
Discapacidad y Comisionada de Género del CERMI en
su intervención sobre la violencia de género en niñas y mujeres
con discapacidad
(Madrid, 8 de julio de
2010).- “El Consejo de Europa estima que un 40% de las mujeres con
discapacidad sufre o ha sufrido alguna forma de violencia. Sin
embargo, el número de estas niñas o mujeres que son víctimas de
violencia por parte de alguien cercano es superior que lo reflejado
en las estadísticas”, según la presidenta del Comité de Mujeres del
Foro Europeo de la Discapacidad y Comisionada de Género del Comité
Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI),
Ana Peláez.
Estas declaraciones se
enmarcan en su comparecencia sobre la violencia de género en las
niñas y mujeres con discapacidad ante el Intergrupo de la
Discapacidad del Parlamento Europeo.
Así, Ana Peláez,
miembro de la Junta Directiva del Lobby Europeo de Mujeres, ha
destacado que distintos estudios de Europa, América del Norte y
Australia han comprobado que más de la mitad de las mujeres con
discapacidades han sufrido abusos físicos, en comparación con la
tercera parte de las mujeres sin discapacidad.
Peláez ha recordado
que, según la Encuesta Europea de Población Activa de 2002, las
mujeres con discapacidad representan aproximadamente el 16% de la
población total de las mujeres en Europa, existiendo en la Unión
Europea aproximadamente 40 millones de mujeres con discapacidad.
En este sentido, ha
señalado que, tal y como reconocen las Naciones Unidas, algunos
grupos de mujeres (inmigrantes, niñas y mujeres con discapacidad,
refugiadas, mujeres que viven en instituciones…) son particularmente
vulnerables a la violencia.
En el caso de las
mujeres con discapacidad, Peláez ha afirmado que, a pesar de que los
grupos políticos, los organismos de igualdad y la sociedad en
general sean cada vez más conscientes de la existencia de la
violencia de género y hayan aumentado los programas para atender a
quienes la han sufrido, “estos programas no han tenido en cuenta las
particularidades que presentan las mujeres con discapacidad,
convirtiéndose en inaccesibles para ellas”.
“Podemos decir que las
políticas de género invisibilizan la discapacidad y las políticas de
discapacidad olvidan el género, perpetuando la situación de
discriminación múltiple e invisibilidad de las niñas y mujeres con
discapacidad”, ha indicado. Para ello, según Peláez, “el reto
fundamental es tomar medidas para transversalizar la discapacidad en
las políticas, programas y medidas que se desarrollen para eliminar
la violencia de género en el marco de la UE”.
La violencia contra las niñas y
mujeres con discapacidad
La percepción social
de que los hombres y las mujeres no son iguales y la percepción
social de la discapacidad suponen la principal causa y la razón de
muchas violaciones, desigualdades y vulneraciones de los derechos
fundamentales de las niñas y mujeres con discapacidad en la
sociedad, según ha destacado Ana Peláez.
“Esto provoca la
autopercepción negativa de esas niñas y mujeres, que se ve agravada
por la frecuente falta de formación, ausencia de empleo, escasa o
nula capacidad económica y desarrollo de un trabajo en el seno de la
familia no mercantilizado y pocas veces adecuado a la propia
discapacidad”, ha continuado.
Además, ha resaltado
que la falta de habilitación o rehabilitación pueden provocar en las
mujeres con discapacidad situaciones de grave indefensión ante la
posibilidad de repeler y afrontar situaciones de abuso o maltrato.
“Esta discriminación de las niñas y mujeres con discapacidad se
traduce en una cultura de impunidad de la violencia”, ha afirmado.
Por otra parte, ante
el lanzamiento por parte de la Comisión Europea de una consulta para
luchar contra la violencia de género en el marco europeo, Ana Peláez
ha considerado “necesario” incorporar en dicha estrategia la
perspectiva de la discapacidad, a fin de intervenir directamente con
esta población.
Para ello, Peláez ha
propuesto que es “imprescindible” abordar la inclusión de la
prevención, la lucha y la eliminación de la violencia de género
contra las niñas y mujeres con discapacidad en todas sus formas en
la nueva estrategia política de la UE para combatir la violencia
contra las mujeres.
En este sentido, desde
el Foro Europeo de la Discapacidad y el Lobby Europeo de Mujeres, ha
recomendado desarrollar acciones dirigidas al entorno comunitario
(formación, sistema de detección precoz de situaciones de violencia,
prevención, accesibilidad, campañas de sensibilización …); a la
atención directa de las niñas y mujeres con discapacidad; en materia
de legislación (revisión de la normativa legal que consiente la
esterilización forzada o el aborto coercitivo); y en materia de
investigación (estudios específicos, entre otros).
Por otra parte, Peláez
ha planteado que la estrategia de la Comisión Europea tendría que
servir de base para desarrollar y armonizar la legislación y las
prácticas de los Estados Miembros con respecto a las propias
legislaciones y las acciones que estén llevando a cabo para la
prevención y lucha contra la violencia.
Por último, Ana Peláez
ha propuesto que, con el fin de hacer efectivos los derechos y
libertades fundamentales de las mujeres con discapacidad recogidos
en la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las
Personas con Discapacidad en la UE y sus Estados Miembros, es
necesario que las políticas de discapacidad incorporen de manera
natural y permanente los asuntos de género, así como que las de
género lo hagan en relación a la discapacidad. “Sólo así estaremos
asegurando la verdadera igualdad y no discriminación de estas niñas
y mujeres”, ha concluido.
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